Proyectos
Obras textiles contemporáneas para proyectos de interiorismo y decoración.
Trabajamos junto a interioristas, arquitectos y marcas en el diseño y desarrollo de piezas textiles únicas que exploran la sensorialidad del espacio.
Intervenimos en una amplia variedad de proyectos: tiendas, locales gastronómicos, hoteles y alojamientos, así como espacios corporativos y de entretenimiento. Nos adaptamos a las particularidades de cada cliente y sector, asegurando soluciones personalizadas y efectivas.
Tipos de Proyectos

Residencial
El textil incorpora textura y calidez a la vivienda y ayuda a equilibrar visualmente el conjunto, haciendo que los espacios resulten más confortables y agradables en el día a día.

Espacios comerciales
Una obra textil diseñada para el espacio puede reforzar la identidad de la marca y aportar un elemento diferenciador al interior, haciendo que el entorno resulte más reconocible y coherente con el concepto del establecimiento.

Hoteles, alojamientos y restauración
La presencia del textil refuerza el carácter de habitaciones, zonas comunes y áreas de restauración. Además, puede ayudar a reducir la reverberación, favoreciendo un mayor confort durante la estancia o la visita.

Oficinas y espacios de trabajo
El textil ayuda a reducir la sensación de frialdad habitual en espacios de trabajo con predominio de superficies duras. Su presencia también puede favorecer un mayor confort acústico y un entorno visualmente más equilibrado.
Asesoramiento en diseño y selección de materiales.
Elegir entre diferentes fibras, grosores, texturas y acabados plantea muchas posibilidades: ¿qué material funciona mejor en cada espacio?, ¿cómo conseguir más volumen o una textura más ligera?, ¿qué posibilidades ofrece cada fibra en cuanto a color y acabado?
A partir de las características del espacio y de los criterios definidos por el interiorista o arquitecto, estudiamos dimensiones, proporciones, materiales, color, textura, densidad y volumen para adaptar cada pieza al proyecto.
Diseño basado en la percepción del espacio.
La forma, la textura, el color, los materiales y el ritmo visual influyen en cómo percibimos un espacio y en las sensaciones que nos produce.
Por ello, en el diseño de las obras incorporamos principios de neuroarquitectura que ayudan a tomar decisiones sobre estos elementos en función del espacio, su uso y los objetivos definidos para el proyecto.
Aplicar estos criterios no supone necesariamente un mayor coste, sino incorporar esta mirada desde el inicio del proceso de diseño.
